No solo ahorramos energía, también la producimos.
Para ahorrar energía, hacemos uso de una distribución óptima del calor del motor, de sistemas de aire acondicionado altamente eficientes y del sistema start-stop de serie. Mediante la conversión de energía cinética y la utilización de células solares, producimos energía eléctrica que puede ser aprovechada.
En ambos casos se reducen el consumo de combustible y las emisiones. Todo esto da como resultado una forma inteligente de gestionar la energía.