Aumenta su bienestar, no su consumo.
Existen dos factores que explican el incremento del consumo de combustible cuando se conecta el aire acondicionado: en primer lugar, el compresor, que funciona impulsado por el motor. En segundo lugar, el ventilador, que necesita energía para enviar el aire a través del condensador. Por ejemplo, cuando se circula a velocidad reducida y con altas temperaturas, el consumo puede aumentar rápidamente en 2 l/100 km. Algunas medidas, como la integración de un intercambiador de calor interno en un circuito de refrigeración incorporado, han mejorado el ya de por sí muy eficiente sistema de aire acondicionado del Audi A5, hasta el punto de reducir en aproximadamente 0,2 l/100 km el incremento medio del consumo de combustible. Al mismo tiempo, se ha rebajado en un 10% el peso del circuito de refrigeración.